domingo, 28 de abril de 2013

Reseña "Brújulas que buscan sonrisas perdidas"



Ayer me terminé de leer el cuarto libro publicado por Albert Espinosa, Brújulas que buscan sonrisas perdidas.
Los anteriores (El mundo amarillo, Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo, Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven) me gustaron mucho y éste ha sido el más duro de todos ellos.
¿Por qué?  Se trata de una novela dura donde los protagonistas se enfrentan a su pasado estando en el presente. El autor nos lleva muy de cerca a varias enfermedades y casi sientes el sufrimiento de los protagonistas. Situaciones y traumas infantiles que te hacen reflexionar.

El protagonista regresa a la casa de su infancia, y en ella pasado y presente se entremezclan. Me gusta especialmente el vínculo que crea con su padre al final del libro pese al odio que ha sentido por él toda su vida.
Por supuesto, el número 23 está presente en varios capítulos:

"La otra, la pequeña, que había nacido 23 segundos más tarde..." 

"Necesité 23 mensajes hasta que lo encontré..."

Y deja un montón de frases geniales de esas que tanto me gustan:

"Quizá es ése el sentido de esta vida, todos somos ignorantes que ignoramos cosas diferentes hasta que desaparecemos... El conocer la verdad nos permite marchar... ¿No podría ser así?"

" A veces compadecía a esta enfermedad, jamás habría encontrado tan duro oponente..."

"El haber perdido a alguien importante hace que el mundo se te desancle"

"Jamás le faltaban sonrisas en los puños" (para entender esta hay que leer el libro)

"No os diré que sentí que tocaba mi alma, pero sí que fue como si pudiera hacerme cosquillas en un pulmón"

"Cuántas veces en la vida, al revivir en nuestra piel situaciones que otras personas han sufrido, descubrimos la gravedad, el dolor y los inconvenientes que eso supone. El cambio de ángulo, el pasar por el tamiz del yo"

"El dolor une mucho. Después de vivir un tiempo en este mundo, diría que es lo que más une"

"Cada familia tiene los cobardes que puede permitirse"

"Siempre he creído que una persona que no permite que vean sus ojos siente mucho placer o mucho dolor... Y es que cuando los cierras completamente sólo puede significar que estás en tu propio mundo... Y los mundos propios suelen ser tan personales que necesitas que el exterior no te salpique..."

"Todo tiene menos valor una vez lo adquieres... Nos decían que el uso había devaluado su precio. Me indigné... ¿Qué debemos valer entonces los seres humanos según pasan los años?"

"Jamás en la vida te tienes que preguntar el porqué de las cosas, pues no existe... Creía que los porqués sólo conducen a la tristeza, a la depresión y te hacen caer en el pozo"

"Pensé en la cantidad de humanos que tendrían aquello en común con los caballos. Piel dura que necesitaba fuertes caricias"

"Serás todo lo que quieras ser"

PD: Este libro me ha creado necesidad de leer "De profundis" de Oscar Wilde mientras suena de fondo Cavalleria rusticana.

5 comentarios:

Yas

Le tengo ganas a este escritor!

Trini Mosqueda

Que ganas de leerlo, yo también me he leído sus libros anteriores y me encantaron.

Yoana Izquierdo

Me lo estoy leyendo jejejeje. Muak!!!

El rincón de Sperides

Hace poco me leí "Si tu me dices ven..." y aunque es ameno no me termino de convencer.

Duna

No puedo ser objetiva porque a mí Albert me chifla (como escritor, como guionista...) pero os recomendaría leer "El mundo amarillo", mi libro de cabecera!!