viernes, 9 de agosto de 2013

Domingo 28.07.13 Malinas (Mechelen)


Nuestro día comenzó en tren hacia Malinas, donde coincidimos con una pareja que iba a Amsterdam y estuvimos intercambiando impresiones de las diferentes ciudades belgas y sobre todo de Bruselas que como os comentaré más adelante nos defraudó un poco.


Típicas casas flamencas

Canales en Malinas
Llegamos a Malinas y lo más sorprendente es que te recibe con sonido de campanas como bien habíamos leído y es que la Catedral tiene 2 carillones de 49 campanas cada una y es fácil escuchar conciertos de campanas mientras paseas por sus calles. Impresionante el momento en el que empezó a sonar la B.S.O de El Padrino :)
Estuvimos viendo la Grote Markt aunque con pérdida parcial de su encanto debido a que habían montado unas carpas con arena donde se estaban disputando partidos de voley-playa.
Es una ciudad ideal para ir en bicicleta, toda Bélgica está llena de ellas pero Malinas se lleva la palma.
Acudimos al lugar donde estaba deseando ir desde que supe que nuestro destino de vacaciones era Bélgica: El Kazerne Dossin.
Desde julio de 1942 hasta septiembre 1944, más de 25.000 hombres, mujeres y niños judíos de toda Bélgica fueron llevados a los cuarteles de Dossin, donde fueron encerrados en vagones de ganado y trasladados a Auschwitz. Dos tercios fueron gaseados de inmediato y otro tercio fue utilizado para trabajos forzosos.

Entrada al museo

Contemplando los rostros de los miles de judíos que pasaron por allí (en color los que sobrevivieron)

Muchas fotos recogen diferentes momentos del Holocausto

El pijama de rayas


El transporte 20 y 21, del 20 fue del que más nº de supervivientes hubo.

Kazerne Dossin

Enfrente del Kazerne Dossin han construído un museo-centro de documentación de 4 plantas, impresionante en cuanto a contenidos y material (fotos, murales, vídeos...) y a la parte que te toca la fibra. Cuando iba por la tercera planta tenía un nudo en el estómago y no me salían ni las palabras.
Pude poner caras, nombres y apellidos, pude ver los "pijamas de rayas", las últimas cartas de algunas personas a sus familiares (creyendo que les llevaban a Holanda)... en fin... me gustó porque esta parte que nunca debiera haber pasado de la Historia me apasiona pero sales conmocionado por todo lo que ves.
Antes de salir compré un libro (en inglés, no estaba en español) que resume muy bien todo lo que se puede apreciar en cada planta.

Comimos en un sitio genial, Stuffed, en plena Grote Markt y pudimos cargar pilas para seguir callejando y conociendo rinconcitos.


Catedral de San Romualdo

San Romualdo



Una buena composición
 
El 23 siempre me acompaña ;)


Estuvimos en la Catedral de San Romualdo, dando un paseo alrededor de los canales repletos de casas que los bordean.. y nos tomamos una cerveza a mitad de tarde para descansar un rato de tanto paseo.
Fuimos al Palacio de Margarita de Austria (todo de ladrillo) y en ese momento me acordé de "Españoles por el tiempo" de José Mota.

 
Paseo mientras tomamos un helado



Palacio de Margarita de Austria



Antes de volver nos compramos unos helados, el mío era sabor Speculoos (Son unas galletas especiadas y caramelizadas deliciosas, muy típicas en Bélgica).

Volvimos en tren a Bruselas y cenamos en el apartamento.
Este fue uno de mis días favoritos del viaje.