martes, 12 de agosto de 2014

DÍA 1: Llegada a Viena

 
Salón del apartamento


Cocina

Relax


Nuestro viaje comenzó temprano ya que nuestro vuelo salía de Barcelona.
Fuimos de Zaragoza a Barcelona en AVE y allí cogimos el vuelo directo a Viena.
Comentar que siempre solemos viajar con Ryanair sin ningún problema (salvo que te venden de todo mientras dura el vuelo jeje); este año volamos con Vueling, compañía de Iberia y para empezar nos montamos en el avión y no despegaba, nos dieron explicaciones muy peregrinas acerca de las posibles razones.
De hecho el código del vuelo era el mismo para Vueling que para Iberia, estábamos en el avión pasajeros con billete de los dos.
Allí hacinados no podíamos hacer nada, sólo esperar a que saliera el vuelo casi 2 horas más tarde de lo previsto (Señores de Iberia, tienen mucho nombre pero poco más). Mucha gente se queja de Ryanair y bajo mi experiencia funciona mejor.
Lo importante es que llegamos bien a Viena, más tarde de lo previsto pero bien.
Fuimos en busca de nuestro apartamento para dejar las maletas y luego a un supermercado cercano (Billa) a comprar cosas para desayunar.

En nuestros primeros viajes siempre reservábamos hotel pero desde el año pasado intentamos coger apartamento, nos resulta más cómodo al llegar por la tarde tener un espacio (salón) para leer, estar con la tablet... y no simplemente la habitación con la cama. Mayor libertad de horarios.
Desayunas sin prisa y cuando te apetece sales a visitar la ciuda; las comidas las solíamos hacer fuera cerca del sitio que estuviésemos visitando y las cenas depende de la hora en el apartamento o fuera.

Os dejo mis 5 cosas preferidas de la ciudad:

1. Biblioteca Nacional austriaca (IMPRESIONANTE)
2. Zoo de Schönbrunn
3. Ópera de Viena
4. Abadía de Melk
5. Parlamento de Austria (exteriores)

En próximas entradas os hablaré de estas y otras muchas cosas que hemos podido ver y disfrutar.

Lo mejor: Aterrizar en una ciudad súper segura y accesible

Lo peor: Las dos horas de retraso en el vuelo.